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Tiempos pasados también fueron buenos

Hablar del CB San Isidro, es hacerlo de un histórico del baloncesto Canario, elaborándose en el tiempo y muy a pulso una bien ganada solera y prestigio más que demostrada.

De siempre vinculado al colegio Salesianos, fué primero Orotava Molfor porque la firma de calcetines ayudó al club equipando a toda la plantilla, era poco, pero también era algo, al tiempo que todos los jugadores salían iguales. Posteriormente pasó a ser AA.AA Salesianos, Salesianos Mayba, para poco más tarde comenzar con el "San Isidro" cuyo patrocinador fué Antonio Santos con el Orma Essilor.

En principio los primeros pasos se dieron en la cancha de Franchi Alfaro, allí vivió el baloncesto momentos entrañables, cada domingo ofrecía un marco incomparable entre naturaleza y deporte. Era lugar y cita cada domingo para muchos aficionados y otras personas que se entretenían viendo los encuentros. Allí se empezó a fraguar la verdadera historia de este San Isidro; como en todo, hubo baches: llegaba la hora de renovar o morir y fué entonces cuando Antonio Santos, Sixto Trujillo y Antonio Expósito, en la temporada 68/69, empezaron una nueva etapa desde la base.

Costó tiempo y sacrificio, pero con una dedicación total y absoluta y una ilusión a prueba de bomba, el equipo iba saliendo y aparecieron nombres y hombres tan importantes que dejaron su huella tanto en el club como en las canchas por las que pasaron por la calidad humana y deportiva que desplegaban: Sálamo (el rubio), Violan, Nando, Fernando Estévez, Dominguito (el tanque), Juanjo Valencia... una larga lista de jóvenes promesas llevados de la mano técnica de Sixto Trujillo que llegaría a ser de los mejores entrenadores de Canarias; atrás se iban dejando nombres como los de Arbelo, Fuentes, Perera ...

Muchos fueron los partidos contra el Náutico junior en la plaza cuando el club tenía la organización del mejor deportista orotavense, y, muchos los momentos bonitos y emocionantes que allí se vivieron, había un equipo humano de trabajo y compromiso importante y el club poco a poco fué consolidándose.

Pero todo tiene su cambio y surgió el polideportivo en el interior del colegio, allá por el año 1973, el equipo pasó a jugar dentro, era necesario aunque atrás quedaba la nostalgia de muchos momentos entrañables.

El equipo fué ganando interés y se iba haciendo fuerte, primero en competiciones insulares y luego a nivel regional, ya se codeaba con los grandes a excepción de Náutico de primera división.

Allí, junto a los mencionados anteriormente aparecían los Berto Cejas, Juan Carlos, Quico, ... y no quiero dejar en el olvido a un hombre que tuvo un paso fenomenal por el equipo: Luis Santacreus, de una gran calidad y que se vincuño de forma excepcional a nuestro baloncesto.

El San Isidro iba marcando retos y logrando objetivos, sin prisas pero dejándose ver. Ya era importante dentro del deporte orotavense, siempre rico en distintas actividades deportivas y ganaba espacio en el ámbito regional. Antonio Santos, Carlos Rodríguez, Cayetano Mejías, Juanjo Valencia, Domingo Domínguez, fueron animadores, cada uno en su momento, del crecimiento del club. En la última etapa, lo pasó mal, hasta el punto de plantearse si desaparecería o no.

Aquí entra Sixto Trujillo, con un buen equipo de colaboradores y sabiendo más por viejo que por diablo, afrontó lo que es hoy la realidad del club, ha sido valiente, porque dedicando todos los esfuerzos a la base, no sólo ha mantenido el prestigio, sino que lo ha elevado en porcentaje.

En la historia de este club hay una participación de once temporadas en la liga EBA, además de la cantera excelente y de gran futuro.

Si antes hubieron hombres no mejores a los iniciales de la transformación del club, si importantes, como los Manolo Rodríguez, Boni, Pedro Ramos, José Vigara, Miguel Pérez, por citar a algunos. José Vigara, Miguel Pérez se vincularon tanto al club, que el primero se dedicó a entrenar la base con un cadete y posterior junior que fue importante en el club.

El club baloncesto San Isidro es una auténtica realidad, es un club organizado que sabe lo que quiere y como conseguirlo.

No podemos dejar en el olvido, porque forma parte de la historia y porque para la gente del baloncesto orotavense fueron momentos inolvidables, aquellos encuentros que se celebraban el 24 de mayo después de la procesión de María Auxiliadora con el San Isidro reforzado con jugadores nacionales frente al Náutico o alguna selección de Tenerife, llenazo y ambiente hacían una noche memorable. Aquí estuvieron jugadores de la talla de Carmelo Cabrera, Brabender, Rullán... fueron momentos bonitos, de ahí que se diga aquello de "también tiempos pasados fueron buenos" y perduran en la actualidad porque el San Isidro ha sabido mantener su sintonía asentando las bases como club y asumiendo retos. Esto le distingue porque en estos momentos donde predomina el "euro" y el interés, este club totalmente amateur, hace cosas importantes y su futuro estará siempre asegurado.

Antonio Expósito Mesa

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